
El bejarano Javier García Riobó toma a partir de este miércoles el relevo del fotógrafo vallisoletano Ricardo González, y su obra ocupa ya la sala de Exposiciones del Teatro Calderón, al haber sido uno de los cinco elegidos en la última convocatoria del Ayuntamiento para artistas locales. Su trabajo de 'collage' fotográfico, fusionando arte y realidad, podrá contemplarse hasta el próximo 11 de marzo bajo el título 'Acoples'.
"Dentro de mi obra hay una parte que trata de la fotografía plástica y otra que trata del uso plástico de los recortes de prensa, bien sean textos o fotos. Esta exposición se centra en la reconstrucción de imágenes, donde he querido dar más importancia a su cualidad plástica y al ritmo visual", argumentó.
Ante los medios, y acompañado por la concejala de Cultura, Comercio y Turismo, Mercedes Cantalapiedra, Riobó explicó que el título de la muestra también alude al "ruido molesto que se produce entre dos instrumentos eléctricos, o entre un micrófono y un instrumento, un ruido molesto como lo es el que producen las imágenes de esta exposición".
Muerte, hambre, desaparecidos, dolor, ausencias, frío, heridas sin cicatrizar, soledad, el abismo de las drogas, sangre, la burbuja inmobiliaria, basura y jóvenes al borde del abismo son algunos de los protagonistas de las imágenes, que proponen a los espectadores una reflexión nada optimista.
En palabras de su autor, la exposición "saca imágenes del flujo continuo que nos sirve la prensa, para convertirlas en armas de meditación sobre nuestro mundo, en denuncias sobre el consumismo que nos ha traído paisajes desolados y una destrucción sin retorno posible, y reflexiones sobre la disolución del individuo, que o está desorientado o anestesiado".
En total, se exhiben 74 fotografías, a las que se suman las 176 imágenes que dan forma a un vídeo en proyección continua en el mismo espacio expositivo. Según explican desde la Fundación Municipal de Cultura, en este trabajo Riobó transforma las imágenes a partir de la fragmentación, superposición y variación del tema de partida para profundizar en su condición metafórica de la situación histórica actual.
Con ello, "se consigue con ello un ritmo visual subrayado no solo en cada imagen sino en la sucesión de las mismas agrupadas por motivos e intensificado en el inteligente diálogo que se establece en la exposición entre la contemplación de las imágenes expuestas de forma estática y su dinamismo en la presentación en el marco digital en movimiento".